Más de trescientos años hace que la niebla no deja ver las estrellas. Desde entonces, los soldados de Engelsdorf salen al bosque a matar demonios. El pueblo, defendido por un muro que lo rodea, se ha acostumbrado a luchar contra ellos.
Pero Mikhael está cansado de luchar. Y para hacer que desaparezcan, se verá obligado a enfrentarse a lo que más teme. Sus propios demonios. Sus recuerdos.