(Continuaci n de la novela Horizonte de sucesos. La Edad Media oscura)
Horizonte de sucesos. Cuando mueren las estrellas
La historia abarca la poca victoriana y otras realidades: mundos vivos
con su propia naturaleza, cultura y leyes, donde la misma trama de la vida suena de otro modo
que en la Tierra. All la luz puede ser mortal y la oscuridad, lo nico
capaz de ofrecer esperanza.
No es solo un viaje a trav s de los mundos.
Es un camino a trav s de destinos de los que no se puede escapar
y heridas que es imposible olvidar.
Hay mundos donde el destino es una hebra fina
que puede romperse.
Hay mundos donde el destino es una elecci n que se paga con sangre.
Y hay mundos donde incluso el propio destino
teme pronunciar los nombres de aquellos a quienes les tocar vivir.
Cuando desaparece la luz, no llega la oscuridad.
Llega la historia,
y ella exige sacrificios.
Horizonte de sucesos es un poema pico sobre aquellos que no pueden esconderse de s mismos.
Sobre quienes nacen de la luz
y sobre quienes crecen desde la oscuridad,
y aun as buscan una forma de seguir vivos
sin convertirse en monstruos.
Aqu no hay quien ans e la grandeza.
Solo quienes se ven obligados a llevarla como cadenas.
Sus miedos son m s ruidosos que las armas,
sus elecciones, m s pesadas que las batallas,
su amor, m s peligroso que cualquier magia.
Sobre el tel n de cielos que se derrumban, mundos que se extinguen y civilizaciones que han olvidado
sus nombres,
cada h roe da un paso
que hace temblar la realidad misma.
Aqu nadie ha nacido para ser el protagonista.
Cada uno es el centro de su propia tragedia.
El que teme al poder que corre por sus venas.
El que teme a su propia debilidad.
El que huye del pasado,
y aquel a quien el pasado encuentra incluso en otros mundos.
El que intenta salvar a los dem s,
y el que sabe que a veces la salvaci n es la peor forma de destrucci n.
En sus voces resuena el dolor,
en sus pasos - las profec as,
en sus errores - el aliento de los dioses.
Es posible portar la luz sin arder?
Es posible amar sin destruir?
No es una historia sobre la guerra.
Ni una historia sobre el fin de los tiempos.
Es una historia sobre el precio,
ese que pagan quienes se atreven a mirar a lo m s hondo de la oscuridad
y preguntar:
Para qu vivimos, si de todos modos las estrellas mueren?