El ejercicio de la hora santa tiene su origen en la oraci?n de Jes?s en Getseman?. En aquella ocasi?n, cuando su alma sant?sima estaba llena de tristeza y angustia, pidi? a los suyos que velaran una hora con ?l pero ellos dorm?an... (cf. Mt 26,36-46). Hoy d?a la ingratitud de la humanidad con Dios, a trav?s de su pecado, sigue traspasando el manso y humilde coraz?n humano de Cristo, hasta hacerle confesar: La afrenta me destroza el coraz?n y desfallezco. Espero compasi?n y no la hay; consoladores y no los encuentro (Sal 68). El mismo autor sagrado con unas palabras fort?simas llega a decir que cada vez que ofendemos al Se?or le volvemos de nuevo a crucificar... (cf. Hb 6,4-6). En el siglo XVII el Sagrado Coraz?n de Jes?s se revel? privadamente a santa Margarita Mar?a de Alacoque, religiosa salesa, para pedirle la pr?ctica asidua de la hora santa: Haz reparaci?n por la ingratitud de los hombres. Dedica una hora a la oraci?n para aplacar la divina justicia, para implorar misericordia por los pecadores, para honrarme, para consolarme en mi amargo sufrimiento cuando me vi abandonado por mis ap?stoles, al no velar una hora conmigo; y tambi?n para quejarse de forma amorosa: He aqu? el Coraz?n que tanto ha amado a los hombres, y en cambio, de la mayor parte de los hombres no recibe nada m?s que ingratitud, irreverencia y desprecio en este sacramento de amor. Nos dejar?n estas palabras indiferentes, o m?s bien, nos mover?n con celo a poner amor donde no lo hay, a amar de veras al Amor que no es amado...?
ThriftBooks sells millions of used books at the lowest
everyday prices. We personally assess every book's quality and offer rare, out-of-print treasures. We
deliver the joy of reading in recyclable packaging with free standard shipping on US orders over $15.
ThriftBooks.com. Read more. Spend less.