Hay bares, y luego est el Berl n.
Un tugurio de luces bajas, paredes llenas de carteles de conciertos, olor a cerveza derramada, humo de recuerdos y guitarras distorsionadas. Un sitio donde las noches no se cuentan por horas, sino por an cdotas. Donde el suelo cruje por la historia que guarda, y la barra es altar y confesionario a partes iguales.
Este libro no es una novela al uso. No hay h roes con capa ni villanos de pel cula. Aqu los protagonistas son los de siempre: un camarero con verbo afilado, bromas pesadas y pu os listos si hace falta y Matu con camisetas de rock y gran coraz n; un grupo de parroquianos que parecen salidos de una serie que nunca se emiti , pero que todos conocemos. Y por encima de todo, est el Berl n: un templo para los que se perdieron y se encontraron entre copas, risas, canciones y alg n que otro pu etazo.
Cada cap tulo es una historia real o casi real. De esas que si las cuentas, nadie te cree... pero t sabes que pasaron. Porque no hay ficci n que supere a una buena noche de barra.
Este libro nace del amor. Amor a los amigos, al rock, a la barra, a las locuras compartidas y a esos peque os momentos que hacen que todo tenga sentido. Nace de la necesidad de guardar, en tinta, lo que el tiempo podr a llevarse si uno no escribe.
As que si alguna vez has cerrado un bar, has amado a un grupo que ya no existe, has tenido una resaca que te hizo replantearte la vida, o has encontrado una Wii en la basura... este libro es para ti.
Bienvenido al Berl n.
Pide lo de siempre. Aqu empieza la historia.