Huir fue la nica opci n que tuve. Dejarlo todo atr s, convertirme en un fantasma en mi propia historia. Pero los fantasmas no desaparecen... esperan. Observan. Y cuando el momento es correcto, regresan.
Pas a os reconstruy ndome, preparando cada paso, cada decisi n. Quem lo que deb a arder. Enterr lo que deb a morir. Pero algo sigui vivo.
Un nombre.
Una historia sin final.
Un amor que nunca dej de doler.
Ahora he vuelto.
Porque lo que me pertenece, lo recuperar .
Y esta vez, no habr nadie que me lo arrebate.