Un rechazo directo a la estetizaci n forzada de la imagen como condici n para la mirada.
Bajo la premisa de que la realidad siempre supera la ficci n, que ninguna idea preconcebida podr imaginar lo que nuestro alrededor es capaz de provocar, permito que sea la incertidumbre ante la experiencia inmediata lo que gu e el abrir y cerrar del obturador.
La autora dispara para contraatacar la producci n serial de im genes que las nuevas Inteligencia Artificiales generan bajo las pautas de una orden literal y carente del azar que caracteriza la realidad.
Desnuda la estetizaci n ficticia de lo real, la perfecci n forzada de la publicidad; la idea inmaculada de "lo Bello" o el discurso moral como par metros del arte.