"Yo era feliz matando y robando. Lo que para unos est bien para otros est mal. Yo era un lobo, y por lo tanto obedec a a mi naturaleza.
El territorio de mi manada era amplio pero preciso: los bosques que los seres humanos han respetado en los alrededores de Londres para la caza del zorro. La vanidad y la arrogancia de esos seres les ha hecho concebir nuestro bosque como su parque, pero la culpa es nuestra. Nuestros antepasados cometieron el error de no exterminarlos.
A veces, ah tos, nos arrastr bamos al anochecer hasta los bordes de su ciudad, con una mezcla de curiosidad y odio. Un r o envenenado la cruza entre vapores de azufre y cloacas. Apenas pod amos resistir unos minutos all ."
Carlos Almira ha participado, entre otras, en la Antolog a del microrrelato espa ol (1906-2011), publicada en su d a por la editorial C tedra.