Habi ndome aislado del Se or, me sent a espiritualmente ahogado, cansado y desgastado por las presiones de la vida. Estaba acabado. Ya no estaba dispuesto a seguir adelante sin m s, estaba listo para darle la espalda, alejarme de Dios y nunca mirar atr s. Y aun as , hice una ltima oraci n, esperando recibir algo que me sacara de mi desesperaci n. Solo, deprimido y en silencio en mi silla, el Esp ritu Santo simplemente dijo: "Escucho tu clamor".
Me rescat de la autodestrucci n y me puso los pies en tierra firme. Mi regreso a su presencia ha sido un largo pero gratificante camino. Me revel mi coraz n, y tuve que confesar, arrepentirme y regresar para recibir m s instrucci n porque era verdad y estaba hecho con amor. Me siento honrado de que haya dedicado tanto tiempo a m . l es mi gran Yo Soy
Mi viaje de regreso a Su presencia, narrado con inspiraci n y poes a, fue mi revelaci n, y ahora s que no estaba solo en mi ahogamiento. Muchas personas se sienten indignas, perdidas, presionadas o aisladas, y desean ser consoladas al saber personalmente que Dios tambi n escucha su clamor. Dios quiere liberarte de sentirte indigno. Quiere decirte exactamente d nde te encuentras en l y guiarte a una relaci n m s cercana con l. Este libro te anima a escuchar, obedecer y ser responsable ante el Esp ritu Santo. No est s solo
"Escucho tu clamor" me condujo a Su paz. Es m s que suficiente.