En esta entrega Jaime retorna al camino con esperanza, haciendo lo que le toca y dejando en manos del Creador lo que solamente ?l puede hacer realidad. Cada paso lo aleja o lo acerca a algo o a alguien en una din?mica de "soltar y fluir". Las visiones son borrosas. Se disipan los recuerdos y se aclaran los anhelos.
Aqu? no hay reproches ni culpas ni lamentos; todo se recibe seg?n va llegando y todo lo que se ha ido se despide con honra. Hay desapego y renuncia, mientras se aferra a lo eterno y permanente.
Cada cumplimiento aclara la visi?n que se enfoca hacia un futuro mejor que se abre paso a trav?s de los espejismos.