Peces en una pecera, hormigas en un terrario o ratones de laboratorio recorriendo un laberinto. Puede que nuestras vidas no sean m s que eso, una prueba para ver si encontramos el queso.
No hacer nada, la soluci n m s sencilla, pero al final el tiempo nos empuja a realizar actos injustificables. El ego smo, el miedo, la falta de empat a y el peso del paso de los a os. Terminar deseando a la mujer joven del vecino, robar la herencia a los hermanos, caer en la adicci n de cualquier droga que nos nuble el juicio.
Justificar lo injustificable y seguir adelante de rodillas, a gatas o arrastras como gusanos. No se puede preparar la carrera, dosificar las fuerzas, cuando se desconoce la distancia; cuando no se sabe d nde est la meta.