Cristiano, cu l es tu esperanza? Rezar para ganar la loter a? Trabajar duro para crear y mantener a su familia? Esperando que las autoridades p blicas resuelvan todos sus problemas? Escapar de las grandes ciudades y vivir en el campo? Construir un refugio subterr neo y esperar la destrucci n de la humanidad? Si alguna de estas es tu esperanza, puedes quedarte quieto, porque tu esperanza es vana y sin sentido.
Le explico. O mejor dicho, dejar que la Palabra de Dios explique vuestra falta de esperanza. "Cu n feliz es aquel cuyo socorro es el Dios de Jacob, cuya esperanza est en Jehov , en su Dios", Salmo 145 (146), 5. Est s poniendo tu esperanza en las cosas de este mundo, como el dinero, tu esfuerzo individual, el progreso material, cient fico y tecnol gico de la humanidad. Son regalos de Dios para nosotros, pero perecen cuando la polilla los consume y el ladr n los roba, y no traen verdadera esperanza.
Aprende de los santos de la Iglesia, quienes han acumulado tesoros en el cielo y est n all en eterna felicidad y uni n con Dios. Simplemente siguieron el Modelo Divino de Nuestro Se or Jesucristo, Verdad Eterna, Camino de Salvaci n y Vida Plena. Por supuesto, cada uno de los santos ten a una forma de vida diferente, eran casados o c libes, viv an en la pobreza o eran reyes de grandes naciones; lo nico que ten an que hacer era vivir bien el Evangelio, con sencillez y fidelidad, desafiando las persecuciones, las tentaciones y las concupiscencias que todos tenemos que afrontar.
Desde el comienzo de la historia humana hemos sido desafiados, y desde Ad n y Eva hemos descubierto el precio de abandonar el camino sugerido por Dios. Con nuestros primeros padres todo estaba bien, ya que hab an sido creados por Dios como vemos en el G nesis. Pero con la redenci n por Jesucristo encontramos un lugar a n mejor, al que podemos ir si hemos esperado con devoci n y actuado en consecuencia.
No obstante, el progreso cient fico y tecnol gico, que hemos experimentado desde finales del siglo XX hasta nuestros d as, ha hecho creer a la gran mayor a de la humanidad que es posible lograr todo lo bueno en este mundo con conocimientos y recursos suficientes para gastar en este sentido.
De hecho, hemos logrado avances inimaginables en t cnica y ciencia en los ltimos cincuenta a os. La gente cre a que en nuestro tiempo tendr amos curas para todo tipo de enfermedades, teletransportaci n, (buena) comida impresa y un dominio total sobre la naturaleza. Cualquiera que haya sido fan tico de Star Trek debe recordar la famosa frase:
"El espacio, la ltima frontera. Estos son los viajes de Starship Enterprise, en su misi n de explorar nuevos mundos, buscar nuevas vidas y civilizaciones, yendo a donde ning n hombre ha ido antes".
En t rminos pr cticos, la propuesta es: juntemos a un grupo de personas con un alto grado de curiosidad, dispuestas a dejar atr s a sus familias (o llevarlas al espacio), arriesgar sus vidas y pasar toda su existencia deambulando en busca de conocimiento. sta era su esperanza: buscar conocimiento.
Comp rese ahora esta motivaci n con la descrita por Pero Vaz de Caminha en la primera llegada de Portugal a Brasil, en la escuadra dirigida por Pedro lvares Cabral:
"Sin embargo, me parece que el mejor resultado que se puede obtener es salvar a estas personas. Y sta debe ser la semilla principal que Vuestra Alteza debe sembrar en l. Y si no hab a nada m s que tener aqu a Su Alteza, esta posada para esta navegaci n de Calicut era suficiente. Cu nto m s voluntad de cumplirlo y hacer lo que Vuestra Alteza desea, es decir, aumentar nuestra fe "