En la lejana Arabia, las arenas escucharan risas y sintieran los pasos apresurados de amores escondidos. Mujeres generosas viv an para acurrucar hijos y sue os... Hombres valerosos no dudaban en abandonar todo por el frente...
Encuentros y desencuentros, tramas en el tiempo, no hac an sentido para el orgullo herido por las p rdidas y por los adornos en la piel de otros. Vanidad y envidia confrontaban el amor ense ado por el Nazareno...
En este escenario que se revela, en la historia de esp ritus ya conocidos, la etapa para el despertar para el Amor m s grande.
Aceptemos la invitaci n para profundizar los pies en esas arenas y revivamos juntos ese pasado...
Dej monos llevar por Antar para la paz que comienza cuando entendemos lo que va en el coraz n del hombre.
Piracicaba, 24 de enero, 2010
Elena Gloria Bauchwitz Emmel