Emigrar no es sufrir: La vida es para disfrutar trata de algunos procesos por los que pas (en mi caso, descubri ndolos en otro pa s) como desarrollo y crecimiento personal, obst culos que afrontar, encontrar mi prop sito, emprendimiento, y alcanzar el xito en distintas reas.
Han escuchado decir que emigrar es para valientes? Que emigrar es sufrir, soledad y depresi n?
Tenemos que quitarnos la idea de que hay que sufrir para triunfar. Llevo grabadas las palabras de mi madre dici ndome: "Nosotros somos hijos del rey", eso quiere decir que estamos aqu para gozar, para ser felices y libres, para tener xito, para triunfar y disfrutar de una vida abundante y pr spera, en cualquier lugar, en cualquier pa s.
Por supuesto que no todo es tan simple, hemos apostado por un pa s nuevo, en muchos casos con otro idioma, por supuesto que tambi n tenemos que lidiar con nuestros miedos e inseguridades, algunas veces ansiedad, problema de salud, econ mico o de pareja; momentos desagradables o de soledad; pero siempre debemos rescatar lo positivo, saber que tambi n hay ngeles que se cruzan en nuestro camino, oportunidades de todo tipo, buena compa a, gozo y muchas, muchas risas. Si aprendemos a disfrutar nuestros triunfos y a vernos exitosos con los peque os pasos y logros que obtenemos, nos sentiremos realizados e iremos por m s.
Para todos los lectores, inmigrantes o no, les mostrar c mo vencer las adversidades y buscar un prop sito. Las personas que nunca se rinden, son las que consiguen resultados y se sienten triunfadoras. La vida es para disfrutar y eso es lo que hay que sentir y tener presente siempre.
Escribir este libro me ayud a sanar, sacando lo que llevo dentro, mostr ndome fuerte y vulnerable a la vez. Y al compartirles estas l neas, siento que estoy ayudando a mucha gente, porque s que hay personas que pueden haber pasado situaciones similares y no saben c mo afrontarlas, sta es mi forma de decirles que no est n solas ni solos, que todos hemos pasado o vivido momentos dif ciles y que siempre hay una luz que te gu a, que tenemos que seguir nuestros instintos, nuestra corazonada, nuestra voz interior que no falla.