Mis hombres sacan a una joven con curvas de las garras de la muerte en medio de una g lida noche de Mosc y me la traen a m , un jefe de la mafia rusa.
Es la primera vez que veo a una mujer tan inocente, tan real, tan perfecta. Y tambi n es la primera vez que siento que esta necesidad incontrolable se apodera de m y me exige que haga m o a alguien.
Pero ella no es alguien. Ella es la nica a la que este hombre mayor ha deseado.
Y la primera vez que descubro que soy amigo de su padre desde hace a os y a kil metros de distancia, solo reafirma que esto es el destino, est destinado a ser. Y los cabrones que quer an hacerle da o ya sellaron su propio destino, su propia sentencia de muerte, al poner sus manos en lo que siempre estuvo destinado a ser m o.
Voy a liberarla de su turbulento pasado, pero hay una cosa de la que nunca se liberar . A m . Le estoy poniendo un bebe en el vientrey un diamante anillo en su dedo. Ella es m a ahora... para siempre.