Este libro nace del silencio, del dolor contemplado, de muchas horas frente al Crucificado. No pretende impresionar ni conmover a nadie, s lo quiere acompa ar. Cada estaci n del V a Crucis que aqu se presenta ha sido escrita con temor de Dios y con respeto al Misterio. Con palabras sobrias, con fe probada, con fidelidad a la verdad de Cristo. Quien lo lea, si lo hace con el coraz n abierto, podr encontrar una presencia: la del Se or que pas por el sufrimiento para darnos vida. Y quiz s tambi n se encuentre a s mismo, o al menos, con su propia cruz. No es un libro para entretener, este libro es una llamada; y, como toda llamada, exige detenerse, mirar de frente y decidir. Porque el que ha sido mirado desde la cruz, ya no puede vivir como si no hubiera pasado nada.