El ltimo Latido de Zaragoza es una novela dist pica ambientada en una Zaragoza futura, diez a os despu s de que la "inmortalidad biol gica" se haya convertido en una realidad accesible a trav s de una p ldora diaria. Esta "bendici n" ha erradicado enfermedades y la vejez, transformando la sociedad y llenando las plazas de "inmortales" con rostros impolutos y cabellos sin canas. Sin embargo, la euforia se desvanece cuando comienzan a surgir casos aislados de una demencia agresiva que lleva a los afectados a atacar y morder, con una "avidez incomprensible por la carne". La piel de los contagiados se vuelve gris cea, sus ojos se hunden, y sus movimientos son err ticos, como "marionetas con hilos rotos". Este fen meno se propaga por mordeduras, transformando a los "inmortales" en "almas hambrientas" que buscan consumir "el alma misma", no solo la carne.
La trama sigue a Javi, un programador de sistemas en el centro de datos del Coso, cuya vida se ve alterada cuando su abuela, Pilarica, muestra los mismos s ntomas de agresi n y un intento de morder a su madre. Paralelamente, Aitana, una enfermera en el Hospital Universitario Miguel Servet, es testigo del aumento de casos de pacientes con una agresividad antinatural y la extra a compulsi n a morder. Ambos descubren la verdad: el gobierno est ocultando que la "inmortalidad" es en realidad una maldici n que se activa con el tiempo, convirtiendo a sus "beneficiarios" en depredadores.
Javi y Aitana se unen en una b squeda desesperada por entender la "degeneraci n" y encontrar una soluci n, utilizando las habilidades de Javi para acceder a informaci n gubernamental clasificada y las observaciones cl nicas de Aitana. Su investigaci n los lleva a la Expo 2008, un centro de investigaci n abandonado que guarda los secretos de la inmortalidad y su fatal efecto secundario. Descubren que la inmortalidad no solo provocaba la degeneraci n, sino que la nica "cura" posible, el "Protocolo G nesis", ten a un efecto secundario devastador: los tratados se volv an est riles y su esperanza de vida natural se reduc a dr sticamente.
La historia culmina en una elecci n imposible, donde Javi se sacrifica para permitir que Aitana escape con el conocimiento crucial, buscando una verdadera inmunidad que no exija un precio tan alto. A os despu s, Aitana, utilizando los datos de Javi, logra sintetizar una enzima supresora que detiene el ansia can bal de las "almas hambrientas", aunque no revierte su degeneraci n. La Nueva Zaragoza se reconstruye, aprendiendo que la verdadera inmortalidad reside en el valor de cada instante y en la capacidad de amar y sacrificarse.