Isabel M jica liderar a todas las almas en
pena que vagan por las tierras de Marsella, cuyos propietarios fueron c mplices y
financiadores del grupo paramilitar que impart a justicia en la zona aprovechando el
abandono estatal. Sus integrantes ten an mucha autoridad y le infund an tanto miedo a
los pobladores, que violaron y asesinaron a todas las mujeres que quisieron, d ndole
inicio a un perverso ritual a la orilla del Rio Grande: El tanque rojo. Estos fantasmas no
descansar n hasta lograr la revancha y hacer visible un episodio de nuestro conflicto
armado que ha estado oculto hasta hoy.