Existe un pacto no escrito entre quienes se van y quienes se quedan. Un acuerdo t cito que se sella cada vez que suena el tel fono y alguien pregunta: " C mo est s?". La respuesta siempre es la misma: "Estoy bien. Todo va bien".
Pero detr s de esas dos palabras, existe un universo de verdades ocultas. El Silencio Migratorio es el ruido de lo que decidimos omitir para proteger a quienes amamos. Es callar el fr o que cala los huesos en una ciudad ajena. Es no hablar de la fractura de identidad al tener que empezar de cero, incluso de nuestros t tulos universitarios que permanecen guardados en una maleta mientras limpiamos suelos, servimos mesas o hacemos domicilios. Es tragarse la soledad de los domingos y la ansiedad de no pertenecer ni aqu ni all . El Silencio Migratorio nace para hacer una tregua con ese pacto. Ocho inmigrantes, unidos por Altea, una comunidad de latinos en Espa a, decidimos sentarnos frente a la p gina en blanco y narrar parte de nuestro tr nsito.