Donde no hay voz... todo es posible.
En Eryndor, todos nacen con una esencia: una gu a silenciosa que les marca el camino. Gracias a ella, nadie se pierde. Nadie duda. El sistema funciona.
Kael Ardent nunca la necesit .
Desde ni o fue distinto. Aprend a sin esfuerzo. Resolv a problemas que otros no entend an. Todos esperaban que su esencia fuera grandiosa.
El d a de su ceremonia, el N cleo no reaccion . Silencio absoluto. Para el sistema, Kael era un vac o. Un error. Alguien sin lugar.
Pero Kael no desaparece. Se va.
Y al hacerlo, descubre lo que nunca debi encontrar: puede absorber el conocimiento de otros. No solo aprender, sino replicar. Entrenar. Mejorar. Usar lo que toca aunque no le pertenezca.
En lo m s profundo de su mente, algo despierta. Algo que lo ha protegido desde siempre. Una presencia sin nombre que no deber a existir.
Porque en un mundo donde todos siguen un destino trazado... el verdadero peligro no es quien se pierde. Es quien puede elegir cualquier camino.