A Avani nunca le gustaron las verduras, hasta que su abuela le revel un secreto m gico. Cuando Avani planta su propio huerto, descubre la alegr a de cultivar alimentos con sus propias manos. Con cada brote y cada cosecha, aprende que las verduras frescas saben mejor cuando las cultivas t misma. Una historia conmovedora sobre la paciencia, el descubrimiento y la magia de la naturaleza, perfecta para j venes lectores.