Este no es un libro fragmentado.
No es una recopilaci n de ideas sueltas ni un ejercicio intelectual.
Lo que tienes en tus manos es una estructura unida, formada por cinco elementos que no pueden existir de manera aislada.
Cada elemento cumple una funci n.
Cada uno prepara, revela, ordena o confronta.
Y todos conducen a un mismo punto: discernir lo que est ocurriendo.
El primer elemento despierta.
El segundo separa.
El tercero revela.
El cuarto ordena.
El quinto integra.
No est n colocados por casualidad, ni responden a una secuencia acad mica.
Responden a un movimiento espiritual, a un patr n que se repite en la Escritura y en la historia del hombre cada vez que Dios irrumpe para corregir el rumbo.
Este libro no fue escrito para convencer.
Fue escrito para hacer visible lo que muchos sienten, pero no saben nombrar.
Aqu no se ofrece comodidad, se ofrece claridad.
No se entrega entretenimiento, se entrega responsabilidad.
Si avanzas, entender s que los primeros elementos preparan el terreno,
pero es el quinto el que conecta todo,
porque no hay revelaci n sin integraci n,
ni verdad sin obediencia.
Lee sin prisa.
Lee con atenci n.
Y sobre todo, lee con honestidad.
Porque al final, la pregunta no ser qu entendiste del libro,
sino qu har s con lo que ya empezaste a ver.