Tienes todo lo que se supone que deb as tener: el trabajo que cost a os construir, la familia que juraste proteger, el respeto que ganaste con esfuerzo real - y aun as , hay noches en que te quedas mirando el techo sin poder nombrar lo que falta.
No lo dices, porque no hay forma de decirlo sin sonar a queja de hombre privilegiado, y t sabes mejor que nadie que no es eso. No es ingratitud, no es debilidad, no es la vida que sali mal - es exactamente lo contrario: es la vida que sali seg n el plan, y el plan no incluy instrucciones para lo que viene despu s de cumplirlo.
Nadie te ense eso. Te ense aron a llegar, no a saber qu hacer cuando llegas. Te ense aron a construir, no a preguntarte para qu est s construyendo. Te dieron un mapa detallado hasta la meta - y la meta, cuando por fin la alcanzaste, result ser solo el comienzo de un territorio que nadie hab a cartografiado.
Este libro no es para el hombre que fracas . Es para el hombre que lo logr todo y todav a no entiende por qu eso no fue suficiente - porque ese hombre, aunque no lo admita en voz alta, sabe que hay una pregunta pendiente. Y esa pregunta, si la ignoras el tiempo suficiente, no desaparece: se convierte en la distancia silenciosa entre t y todo lo que m s te importa.