En este cuarto volumen, contin o recorriendo el Apocalipsis desde los cap tulos noveno al decimotercero, adentr ndome en una de las secciones m s intensas y reveladoras del libro. Las trompetas que anuncian juicio, la irrupci n de las fuerzas del mal, la lucha espiritual en el cielo, la figura del drag n, las bestias y el Cordero en el monte Si n forman un conjunto de visiones que nos hablan del misterio del mal y de la victoria definitiva de Dios.
He procurado leer estos cap tulos no como im genes de temor, sino como una llamada a la esperanza. Detr s de cada signo y de cada batalla se revela la fidelidad de Dios, que conduce la historia hacia su plenitud. El enfrentamiento entre la luz y las tinieblas, entre la verdad y la mentira, no es el final del plan de Dios, sino su preparaci n para la manifestaci n gloriosa de Cristo.
Mi prop sito, como en los vol menes anteriores, es mostrar que el Apocalipsis no anuncia una derrota, sino una victoria: la del Cordero que vence el mal con su amor y nos invita a perseverar con confianza. Descubrir el sentido profundo de estos cap tulos nos ayuda a comprender el tiempo que vivimos, a mantener la fe en medio de las pruebas y a esperar, con esperanza cierta, el cumplimiento del plan de Dios.