Nuestro destino es el producto de momentos aleatorios, frutos del azar, de la casualidad? O est? en nuestras manos elegirlo, moldearlo y hacerlo realidad con cada decisi?n que tomamos?
En su paso de adolescente a adulto, Benito descubre que cada persona que conocemos influencia, de uno u otro modo, qui?nes somos; que los sue?os no se alcanzan solo con talento o deseos, sino que hay que trabajar duro para construirlos y que todo lo que nos sucede a lo largo del camino no son m?s que los matices con los que pintamos el cuadro de nuestras vidas.