La enfermedad siempre tiene m ltiples niveles. Existen causas biol gicas, psicol gicas, ambientales y gen ticas. Pero tambi n existe un nivel m s profundo: el significado espiritual de la enfermedad, aquello que revela sobre nuestra historia, nuestro modo de vivir, amar, relacionarnos y comprendernos.
Esta obra cumple con cuatro premisas fundamentales:
1. El cuerpo y el alma no est n separados. Somos una unidad integrada. Lo que ocurre en uno repercute en el otro.
2. La enfermedad es una vivencia, no una sentencia. La enfermedad habla. Levanta la voz cuando hemos ignorado otras formas m s suaves de correcci n.
3. Todo sufrimiento contiene un mensaje espiritual. A veces se ala una herida antigua, otras veces un patr n repetitivo, un llamado al perd n, o un cambio de vida de forma necesaria que viene afectando de forma transgeneracional.
No se busca culpar al enfermo y/o a la familia sino empoderarlos, darles herramientas para comprender su propio camino y reconocer que estando enfermo puede existir tambi n una semilla de transformaci n.