El jardín de Edén es un bello paraje perteneciente al palacete de unos condes y situado a las afueras de un modesto pueblo. Las gentes del lugar rumorean que la condesa utiliza el lugar para celebrar extrañas fiestas en las noches de luna llena.
Bruno, un muchacho inquieto y curioso, decide acudir al lugar una de esas noches para descubrir que hay de cierto en las habladurías. Esto le embarcará en una peligrosa aventura.