El irresoluble dilema de Augusto Negroponte, adem s de thriller de acci n y misterio, es un laberinto literario que, por su tema, puede ser incluido tanto en el g nero fant stico como en el polic aco y negro. Aunque la polic a francesa conoce la identidad del asesino, as como su "modus operandi", no puede detenerlo por falta de pruebas. Y cuando al cabo lo consigue, gracias a la intervenci n de un tercero, no perteneciente al cuerpo, el misterio del asesinato no s lo no se resuelve, sino que se hace m s espeso si cabe. La novela investiga el modo en que la palabra modela la conciencia y sta la realidad. El espacio y el tiempo que le dan cohesi n no pertenecen a la geometr a euclidiana, sino que se acercan m s a la mec nica cu ntica y se rigen, en consecuencia, por otras leyes y otras correspondencias. Compartimentos que nos parecen estancos, en ella no lo son; antes al contrario, todo se halla conectado mediante vasos secretos. Las existencias de los personajes poseen m s campos de acci n de los que hab an imaginado y los van descubriendo poco a poco, tirando de una obsesi n central que los va poseyendo a medida que entran en contacto con ella. La l gica que les daba seguridad, se resquebraja, y entran, en harapos, en un mundo nuevo e inquietante. Se trata de una obra que, sin perder de vista la vocaci n de contar, intenta efectuar paralelamente una reflexi n sobre el arte de escribir, sobre la estructura, los objetivos y las perspectivas que se abren ante el g nero, as como respecto a la potestad de la palabra para construir mundos paralelos que se cruzan y se tejen. Todo ello entreverado con la trama y al servicio de ella.