Mar a D az tiene cincuenta y dos a os, trabaja como cocinera en un rea de servicio a la salida de Algeciras y ha aprendido a mirar la vida con iron a, desconfianza y una ternura que casi siempre esconde detr s de una frase seca. Divorciada, madre de dos hijos y abuela de unos mellizos de siete a os, cree conocer bien las heridas de su familia. Pero una noticia sobre una trama de beb s robados despierta una pregunta que lleva demasiado tiempo dormida: y si Cristovalina, la hermana que sus padres lloraron como muerta en 1969, sali viva del Hospital de la Caridad?
Paca y Luis eran j venes, humildes, gente de campo, con poca formaci n y demasiada fe en m dicos, monjas y papeles oficiales. Cuando Paca dio a luz el 25 de diciembre de 1969, oy llorar a su hija. Tambi n la oy su madre. Tambi n Luis, desde el pasillo. Al d a siguiente, Sor Rosa les dijo que la ni a hab a fallecido. Les ense aron un bulto envuelto detr s de un cristal, organizaron un entierro r pido y les pidieron que aceptaran lo que otros hab an decidido por ellos.
Cincuenta y cinco a os despu s, Mar a empieza a tirar del hilo.
Una ficha con una palabra tachada. Una libreta familiar con un dibujo del cementerio. Una limpiadora que vio salir a una monja con una criatura viva en brazos. Un empresario madrile o que pag veinticinco mil pesetas por una reci n nacida. Un m dico protegido por su apellido. Un juez que intenta impedir que la verdad salga a la luz.
Y en Madrid, una mujer llamada Sof a M ndez Aranda descubre que su vida entera descansa sobre una mentira.
El hospital de las cunas vac as es una novela de suspense emocional, memoria familiar e investigaci n hist rica. Una historia sobre madres a las que arrebataron a sus hijos, familias humildes silenciadas por el poder y mujeres que, d cadas despu s, se atreven a preguntar lo que nadie quiso responder.
Mar a no tiene contactos importantes, formaci n jur dica ni grandes recursos. Tiene una cocina, una familia ruidosa, una amiga periodista, una intuici n afilada y una determinaci n que nadie consigue frenar. Su b squeda la llevar del Hospital de la Caridad al cementerio de Algeciras, de los archivos ocultos a los despachos de Madrid, de una manta guardada durante toda una vida a una carta escrita en el lecho de muerte.
Pero encontrar a Sof a ser solo el principio.
Porque la verdad tambi n hiere a quien la recibe. Sof a tendr que enfrentarse al hombre que la cri , a la memoria de la madre adoptiva que am , a un marido decidido a controlar el relato y a una familia biol gica que la espera con los brazos abiertos, pero tambi n con cincuenta y cinco a os de dolor acumulado.
Entre Algeciras y Madrid, entre una cocina humilde y una casa acomodada, entre una caja enterrada sin restos y un gorro de lana conservado como una promesa, dos hermanas deber n aprender a reconocerse sin exigirse demasiado. Una madre tendr que abrazar a la hija que nunca dej de escuchar. Y una familia entera tendr que aceptar que la justicia llega tarde, incompleta, pero a veces con la fuerza suficiente para devolverle el nombre a una vida robada.
Una novela intensa, humana y conmovedora sobre beb s robados, memoria, culpa, esperanza y la necesidad de saber qui nes somos cuando todo lo que nos contaron empieza a caer.
Porque algunas cunas quedaron vac as.
Y algunas madres siguieron esperando.