Deber a haber muerto. Ella se asegur de que no fuera as .
La bala estaba impregnada de Vesperina, un veneno que desapareci hace veintid s a os junto con la masacre cuyo nombre nadie en la ciudad se atreve a pronunciar. Estaba destinada a matar a Vaelor Dravenne, el despiadado heredero de la familia m s temida de los muelles.
Pero, en lugar de morir, termin sobre la mesa de Zelvara Veyne, una sanadora que trabaja al margen de la ley y conoce el nico ant doto que ning n ser humano vivo deber a recordar.
Ella le salv la vida. Ahora l quiere saber c mo.
Zelvara ha pasado toda su vida ocultando un nombre. Los Dravenne han pasado la suya maldici ndolo. Cuando aparece un cad ver en el patio de la mansi n familiar, con la marca de su difunta madre grabada junto a l, Zelvara se convierte en la sospechosa perfecta y, al mismo tiempo, en la nica testigo capaz de desvelar la verdad.
Alguien dentro de la casa Dravenne quiere deshacerse del heredero. Alguien m s quiere que Zelvara cargue con la culpa. Y cuanto m s se acercan al secreto enterrado bajo aquella masacre, m s dif cil resulta saber qui n los est protegiendo y qui n est manipulando a ambos.
Mantenla cerca. No conf es en nadie. Y, hagas lo que hagas, no te enamores de la hija de tu enemigo.
Una oscura novela de romance mafioso con un h roe moralmente ambiguo, una protagonista intr pida, proximidad forzada, secretos familiares enterrados y un giro que jam s ver s venir.