Supervivencia. Un bosque. Un sacrificio final.
Sara tiene veinticinco a os y lleva tres sobreviviendo a la muerte de su hermana menor. Trabaja como veterinaria en una cl nica peque a, vive sola con Luna, su gata blanca, y ha construido una vida de rutinas seguras que le permiten no pensar demasiado. Pero cuando el mundo colapsa en cuarenta y ocho horas bajo el ataque de un virus que convierte a las personas en algo que ya no es del todo humano, Sara se ve obligada a huir hacia el nico refugio que conoce: la casa de campo abandonada de sus padres, a ciento veinte kil metros de distancia, en medio del bosque.
Lo que comienza como una huida desesperada se convierte en una pesadilla cuando su coche se aver a y Sara debe continuar a pie por un bosque que no reconoce, con una pierna lesionada, provisiones que se agotan y la certeza creciente de que algo la est siguiendo.
Los infectados no cazan. Esperan. Observan.
Y poco a poco Sara descubre que son m s inteligentes de lo que parecen, que se comunican entre s , que tienen un plan.
Mientras el cerco se cierra, Sara se enfrenta no solo al horror f sico de ser acorralada sino al peso aplastante de su propio pasado: la culpa que carga desde la noche en que su hermana muri en sus brazos, la promesa que nunca cumpli de seguir viviendo, el miedo a volver a perder a alguien. Y cuando todo se derrumba, cuando ya no quedan opciones ni escapatoria, Sara debe decidir qu est dispuesta a sacrificar para salvar lo nico que le queda.