Hay libros que se leen.
Y hay libros que respiran.
Cuando el ltimo libro se cerr ,
el verbo se durmi dentro del silencio.
Siglos despu s, un lector despierta en un mundo blanco,
donde la memoria a n respira bajo la piel del olvido.
Lo que encuentra no es un texto, sino una herida viva:
un Evangelio que escribe a quien lo lee.
En estas p ginas hechas de sangre, de palabra y de sue o,
la creaci n y el olvido se enfrentan,
el lenguaje busca su cuerpo,
y el silencio aprende a pronunciarse.
El Evangelio de la Carne es una f bula m stica sobre el poder de la palabra
y la necesidad de callar.
Porque toda historia, tarde o temprano,
termina devorando a quien la escribe.