- Es cierto! Pero parece que t? no me crees -le dice Ellen, ofendida,
mientras sigue sus pasos.
-Mira, Ellen, d?jalo. Si no quieres cont?rmelo, no lo hagas, pero
te agradecer?a que no me mintieras.
Caleb sigue caminando hacia el vestuario y Ellen le sigue:
- No te estoy mintiendo! No lo s? seguro, pero creo que mi amiga
participa en esas actividades. Yo no he...