En Manhattan, un financiero descubre que sus informes han sido usados como armas.
Una periodista en Bruselas tira de un hilo que la lleva a una organizaci n que ning n
gobierno reconoce.
En Estocolmo, un matem tico detecta que alguien ha corrompido el algoritmo que l
mismo dise .
No se conocen. No tienen nada en com n. Viven en pa ses distintos, trabajan en
mundos distintos y jam s habr an cruzado una palabra.
Pero alguien quiere que se encuentren.
Porque algo se ha roto dentro de la estructura m s poderosa que nadie ha o do
nombrar. Y lo que est a punto de desatarse puede arrasar el sistema financiero global.
La pregunta no es si alguien apretar el gatillo. La pregunta es qui n.