Para Lelie todo tiene una explicaci n, un porqu ; incluso las flores. Por eso, su nico objetivo es encontrar la que mejor encaje con todo aquel que cruce las puertas de la peque a florister a familiar.
Hasta que aparece l: el chico de la eterna sonrisa, y su presencia se vuelve constante cuando, una vez al d a, entra en Bloemen para comprar un solo tulip n.
Nunca falla.
Nunca llega tarde.
Lo que comienza como una rutina inofensiva pronto se transforma en una pregunta sin respuesta, y Lelie descubrir que hay verdades capaces de cambiarlo todo.
Y que, cuando el amor florece en el lugar equivocado, incluso lo m s bonito puede doler.