Tras a os de debates, cancelaciones, guerras culturales y anuncios progresivos en las marquesinas, el pa s ha entrado en una era de hipersensibilidad protocolaria: una Espa a donde todo el mundo quiere tener raz n, pero nadie quiere quedar mal, as que se ha creado un equilibrio social absurdo donde: los ofendidos profesionales conviven con los que se ofenden por si acaso, la pol tica se hace m s en TikTok que en el Congreso, y los tr mites administrativos incluyen "formularios de impacto emocional".En medio de ese paisaje aparece Tom s Briones, 52 a os, empleado p blico, devoto del VHS, del D o Din mico y de los bares con servilletas que no absorben.Lleva siempre su camiseta de Naranjito del Mundial 82, no por ideolog a, sino porque es lo m s c modo que posee.Tom s no tiene intenci n de enfrentarse a nada.Pero un peque o malentendido lo convierte en el protagonista involuntario de un conflicto nacional.