Gabriel era un camionero internacional enamorado de su profesi n. Y un compulsivo lector. Toda una vida conduciendo, toda una vida leyendo. Se jubil hace unos a os -muy a su pesar- con casi sesenta y nueve. Y hace poco que ha muerto su esposa, Balbina, el amor de su vida.
Y en pleno duelo, toma dos importantes decisiones: adoptar un gato y empezar un diario. Como una declaraci n de intenciones, escribe en las primeras p ginas: Intentar hacerlo como aconsejaba Borges en uno de sus seminarios: "Yo creo que uno deber a narrar los hechos como si no los entendiera del todo, puesto que as es la realidad". Me parece que esto no me va a resultar dif cil. Son tantas las cosas que no entiendo .
Una novela sobre la nostalgia y el dolor de la p rdida, sobre los reencuentros, sobre los intrincados laberintos por los que a menudo transita la comunicaci n de las familias.
Una conmovedora historia de amor, fidelidad y esperanza.