Esta historia, de la cual yo soy el protagonista, comienza con mi atropellado nacimiento y termina con un final oportuno del actor principal. Fueron muchas las an cdotas, haza as, aventuras y peripecias vividas en este viaje por la vida; el cual no estuvo ausente de penas, l grimas, sufrimientos, dolores, fortalezas, deslices, alegr as, risas, celebraciones y logros de todas clases y de todos tipos. En el largo recorrido por el mundo, los enredos, efem rides y las memorias se entrelazaron para formar lo que muchos llaman viaje hacia la eternidad. En el camino unas veces beb de la copa amarga del sufrimiento. Otras veces, me toc beber en el c liz rebosante de la alegr a. Aunque no combat molinos de viento, fueron muchos los sinsabores que enfrent en mi largo trajinar. Sin embargo, estos fueron superados por recompensas que siempre me aguardaban al final del camino.
Es desde mi aterrizaje al mundo, en un oscuro y rec ndito lugar del pueblo de Vega Baja, que empezaron a desarrollarse el gatuperio de mis haza as. Estas se extendieron desde el barrio que me vio nacer, hasta tener gran parte del mundo como escenario. Durante ese periodo, las lecciones de vida, ense anzas y aprendizajes fueron interminables. Si bien, las haza as de mi existencia en este plano comenzaron siendo peque as, casi insignificantes, las mismas crecieron y se remolinaron vinculadas a mi alrededor a trav s del cosmos, formando una red de vivencias dignas de ser reconocidas, examinadas, estudiadas y contadas. Es por eso por lo que, con mucho respeto, me atrevo a plasmarlas en este trabajo para compartirlas con mis colaboradores, disc pulos, maestros y c mplices, los cuales, en alg n momento, viajaron en el mismo vag n que yo ocupaba en el tren de la vida.
Aunque ya muchos de los que fueron mis acompa antes de este recorrido hacia la eternidad han cumplido su misi n conmigo y hoy ya no viajamos juntos, les recuerdo con mucho cari o porque dejaron imperdurables y gratas huellas en m . El papel de los personajes que aqu aparecen est ntimamente atado a mis andanzas por los rincones del universo; fueron estos actores quienes mejor me ayudaron, de una forma u otra, a concretar mi historia y a escribir mis cr nicas. Son estos atrevidos aventureros parte trascendental de mis memorias y es mi obligaci n honrarlos y enaltecerlos con este humilde homenaje.