A los peque os so adores que con ojitos llenos de curiosidad y corazones rebosantes de imaginaci n, hacen de cada d a una aventura nica. Este relato est dedicado a ustedes, los guardianes de mundos imaginarios y creadores de historias m gicas.
En el reino de la fantas a, donde los sue os se entrelazan con la realidad, conocemos a los intr pidos exploradores de la imaginaci n. Cada ni o, como un h roe de cuentos, lleva consigo una varita m gica invisible que transforma lo ordinario en extraordinario.
A ustedes, peque os arquitectos de castillos de arena y exploradores de planetas lejanos en sus habitaciones, este relato es un homenaje. Que sus d as est n llenos de risas, que sus noches sean como cuentos de hadas, y que sus sue os siempre vuelen alto como cometas en el cielo.
Que sigan creyendo en la magia, porque en la chispa de sus fantas as, reside el tesoro m s valioso: la eterna capacidad de so ar y crear. Que la luz de sus imaginaciones ilumine el mundo y lo haga un lugar m s hermoso para todos.