La historia del evangelio ha sido, en muchos sentidos, una historia de
p rdida y restauraci n. A trav s de los siglos, la Iglesia se ha alejado del
dise o eterno de Dios, reemplazando la revelaci n con estructuras religiosas, la
formaci n con actividades, y el llamado a madurez con un evangelio
centrado en el hombre.
Este libro nace como una voz prof tica en medio del ruido religioso. No
pretende entretener ni repetir lo que ya se ha dicho, sino despertar la
conciencia de aquellos que han sido llamados a ser parte de la Eklesia
verdadera: la asamblea celestial que opera en la tierra, formada por
hijos maduros conformes al Hijo.
Aqu no se habla del arrebatamiento como una huida del caos, sino como
la coronaci n de un proceso espiritual de formaci n. No se describe una
Iglesia d bil esperando ser rescatada, sino una Esposa gloriosa, sin
mancha, lista para gobernar.
Si est s cansado del sistema, si intuyes que hay m s, si arde en ti el
anhelo por el dise o original de Dios, entonces estas p ginas son para ti.
No es un libro m s. Es una convocaci n del cielo a volver al origen, a la
esencia, al prop sito.
Prep rate. El Esp ritu est despertando a la Eklesia.
El arrebatamiento ser para los formados, no para los informados.
Y el Reino no ser dado a ni os, sino a hijos.
Por qu hablar del arrebatamiento desde el dise o de la Eklesia?
Porque hablar del arrebatamiento fuera del dise o original de Dios para
su Iglesia es continuar edificando sobre fundamentos humanos,
alimentando falsas esperanzas que no conducen a la verdad. La Eklesia
no fue pensada como una instituci n religiosa, ni como un refugio
emocional, sino como una asamblea celestial en la tierra: una expresi n
viva del Hijo, formada por hijos maduros que han sido llamados a
gobernar con l.
En la mayor a de los c rculos cristianos modernos, la escatolog a ha sido
reducida a predicciones, miedos, fechas y eventos, desligados del
prop sito eterno de Dios. Se ense a el arrebatamiento como una "gran
escapatoria", una recompensa autom tica para todo aquel que ha cre do,
sin importar su grado de madurez, su obediencia o su formaci n
espiritual. Esta perspectiva ha deformado la visi n del Reino y ha
adormecido a la Iglesia, llev ndola a una esperanza vac a y peligrosa.
Por eso urge reformar la comprensi n escatol gica actual.
El arrebatamiento no es un evento centrado en el creyente, sino en el
prop sito eterno de Dios de formar a Cristo en muchos. No es una
reacci n a la tribulaci n, sino una coronaci n de los que han sido
preparados para gobernar. Y no ser para todos, sino para aquellos que
han sido hallados conformes al Hijo.
Este libro no se escribi para agradar al sistema, sino para desafiarlo. Es
una advertencia prof tica contra las falsas expectativas que han seducido
a la Iglesia moderna, y una convocatoria urgente para aquellos que oyen
el clamor del Esp ritu:
" Salid de ella, pueblo m o... y sed hallados preparados "