Antonio Ortu o es una de las voces m s reconocidas de la literatura mexicana contempor nea y en esta novela reabre una ventana a sus inquietudes narrativas m s alucinantes.
Apenas a sus dieciocho a os, a Carlitos Villaurrutia lo mata una bala perdida, en mitad de una trifulca que se desata en el puesto de pirater a de su familia. Para su amigo List, el duelo se convierte en horror cuando, meses despu s, recibe un mensaje instant neo de Carlitos. Un mensaje que no deber a existir. As , entre el espanto y el absurdo, List se lanza a una investigaci n que es todo menos profesional para seguir el rastro de los chats de su amigo muerto. Un camino de pistas surreales, personajes tan cotidianos como extravagantes y recuerdos de una infancia compartida.
Novela que es, a la vez, un relato de iniciaci n, una comedia negra y un thriller puesto de cabeza, El amigo muerto explora las relaciones que van m s all de la l gica, las culpas que no se confiesan y el peso de esa eterna violencia que, a veces, solo puede enfrentarse con una sonrisa incr dula, en un pa s donde hasta los fantasmas tienen datos ilimitados.
ENGLISH DESCRIPTION
Antonio Ortu o is one of the most recognized voices in contemporary Mexican literature and in this novel he reopens a window onto his most hallucinatory narrative concerns.
At just eighteen years old, Carlitos Villaurrutia is killed by a stray bullet during a brawl that breaks out at his family's piracy stall. For his friend List, grief turns to horror when, months later, he receives an instant message from Carlitos. A message that should not exist. Thus, between dread and absurdity, List embarks on an investigation that is anything but professional to follow the trail of his dead friend's chats. A path of surreal clues, characters as ordinary as they are eccentric, and memories of a shared childhood.
At once a coming-of-age tale, a dark comedy, and an upside-down thriller, El amigo muerto (The Dead Friend) explores relationships that defy logic, unconfessed guilt, and the weight of that perpetual violence that, at times, can only be faced with an incredulous smile, in a country where even ghosts have unlimited data.