Mi oraci n al escribir estas l neas no ha sido que te vuelvas m s inteligente, sino que te vuelvas m s dependiente. La meta de este libro no es llenar tu cabeza de informaci n, sino prender fuego a tu coraz n. Si ahora puedes debatir mejor sobre el Filioque o los dones espirituales, pero sigues siendo una persona iracunda en tu hogar, orgullosa en tu iglesia o adicta a pecados secretos, entonces hemos fracasado. La letra mata; solo el Esp ritu vivifica.
No te conformes con leer sobre el agua viva; bebe.
No te conformes con estudiar el mapa del viento; iza las velas.
No te conformes con analizar la qu mica del fuego; arde.
El Esp ritu Santo no es una doctrina para ser dominada por tu intelecto, sino una Persona Divina para ser adorada, obedecida y amada. l est contigo ahora mismo, mientras lees esto. Est m s cerca de ti que tu propio aliento. l desea hacer en tu vida lo que ninguna religi n, ninguna fuerza de voluntad y ning n libro pueden hacer: transformar tu desierto en un jard n y tu debilidad en potencia de Dios.
Cierra este libro. Dobla tus rodillas. Y dile al Hu sped Divino que tienes hambre de l. Porque la promesa sigue vigente y es para ti: "Si vosotros, siendo malos, sab is dar buenas d divas a vuestros hijos, cu nto m s vuestro Padre celestial dar el Esp ritu Santo a los que se lo pidan?".
Pide. Busca. Llama.
Y que el Viento sople donde quiera.
En la gracia del Se or Jes s y la comuni n del Esp ritu,
Rev. Dr. Bobby Medina
EL Cantor de Salmos