La dulzura de un ni?o y su ternura es ?nica desde que nacemos hasta que morimos. Necesitamos esa ternura en forma de cari?o y esa dulzura en forma de comprensi?n. Pap? y Mam? se enternecen cuando viven con su hijo, lo ven nacer, y cada paso tierno es parte de la dulzura de la vida. Ese peque?o reaviva el cari?o que los seres humanos necesitamos. A todos ellos se les da la oportunidad de ir creciendo y madurando. Y mientras crecen, que nunca pierdan esa dulzura de la vida, la tierna infancia es un per?odo hermoso que debe vivirse con alegr?a. Que nunca perdamos esa caracter?stica de los seres humanos.
Como pap? y abuelo he visto esa necesidad tanto en mis hijas como en mis nietos Ellos son la ternura de la vida ese suplemento de dulzura que nos hace bien desde hacernos pap?s hasta convertirnos en abuelos es la parte linda de la vida aquella que merece ser vivida y recordada