Probablemente la pasi n m s fren ticamente apasionada sea el desamor, precisamente por su potencia destructora. Es la ant tesis de alegr a, la luz o la vida, y es por todo ello que el autor, transgrediendo lo aceptablemente correcto y violando lo que se consideran los paradigmas de la correcta escritura, rompe moldes, despedaza los l mites aceptables y construye con un estilo audaz e innovador la, quiz s, mejor colecci n de narraciones breves de desamor. Todo un viaje al infierno emocional que el buen lector de ninguna manera debiera perderse, tanto por lo profundo como por su belleza existencial terminal.