Dicen que la primera impresi n es la que cuenta, pero Cuentos urbanos y otras calamidades, de Edgar Cerecedo, nos invita a desechar esa idea y aprender a mirar m s all de la superficie, a desconfiar de lo familiar y cotidiano, a esperar un sobresalto hasta en la escena m s anodina.
En estos relatos breves y concisos, cualquier situaci n aparentemente rutinaria (dos presos que platican sus infortunios, un ni o que aparentemente tiene todo en la vida, una comida familiar) puede llevar a una situaci n completamente distinta, a una sorpresa o una reflexi n; a un estremecimiento o una carcajada. As , la realidad pierde solidez y se vuelve un espacio liminal entre la vigilia y el sue o, entre lo f ctico y lo imaginario; un espacio ideal para que sean las emociones las que tomen el control de la narraci n y nos lleven a recorrer algunos de los rincones menos explorados del alma. Con un sutil humor negro y un ritmo gil y sin pausa, Cerecedo nos invita a dudar de todo, excepto del placer de la lectura. Raquel Castro.