Con los dedos sobre el teclado he cruzado fronteras sin visa, sin pasaportes; a veces incluso, sin equipaje.
He desdibujado dolores punzantes, angustias desmedidas, desatinos imprevistos, alegr?as despeinadas e inefables triunfos. Encerrada en lo m?s interno, presa del recuerdo, de l?grimas que no siempre fueron de tristezas. Un paseo por conflictos resueltos, cabos por desatar; gritos esperanzados y otros sumergidos en el silencio. Una pulsi?n propia en algunos fragmentos que deja brillar la fuerza de las vocales, el empuje de las palabras y frases donde las consonantes se sueltan y echan a volar la magia de lo real y lo imaginario.Escribo para respirar, para dejar de pensar, y s?lo sentir, emocionarme y conectar conmigo, contigo...