Hay tratos que no deber an sentirse as de peligrosos. Y hombres que no deber an sentirse as de necesarios.
Gloria Stevens no cree en los rescates. Cree en fechas de pago, en facturas de hospital, en la matem tica silenciosa de lo que puede pagar y lo que no.
Cuando el diagn stico de su madre se convierte en una emergencia que no tiene c mo cubrir, a Gloria solo le queda una opci n. Y no es de esas a las que se supone que debes decir que s .
Esa opci n tiene un nombre: Vincent.
Poderoso. Fr o. Acostumbrado a comprar todo lo que quiere... incluida, al parecer, ella.
Gloria espera una transacci n. Un trato, una firma, una cifra. Lo que no espera es que l la mire como si fuera algo m s que las condiciones del contrato. Ni lo r pido que empieza a desdibujarse la l nea entre ser comprada y ser elegida.
Mientras el acuerdo los acerca m s de lo que ninguno de los dos plane , Gloria tendr que enfrentar algo mucho m s aterrador que perderlo todo: la posibilidad de que, por primera vez, alguien la vea de verdad. El nico hombre que jam s debi importarle.
Porque hay noches que no solo te cuestan algo. Hay noches que te muestran exactamente qui n eres cuando ya no tienes nada m s que perder... y qui n podr a merecer que te vuelvas a romper, esta vez, por elecci n.