Codicia no es una novela sobre un criminal.
Es una novela sobre una decisi n.
Nuber Faloons lleva una vida ordenada, solitaria y previsible. Trabaja como investigador en una firma de abogados y pertenece a un exclusivo club financiero donde todo parece funcionar bajo reglas claras. Hasta que una propuesta inesperada rompe ese equilibrio y lo obliga a cruzar una l nea que, en apariencia, muchos cruzar an sin dudar.
El negocio es arriesgado.
Los motivos, comprensibles.
Las consecuencias, irreversibles.
A partir de ese punto, la historia avanza sin recurrir a la violencia expl cita ni a giros efectistas. Lo que est en juego no es una persecuci n, sino algo m s inquietante: la l gica interna de quien decide justificarse paso a paso, convencido de que act a con inteligencia, prudencia y sentido com n.
Codicia explora el terreno inc modo donde el lector deja de juzgar al personaje y empieza a preguntarse qu har a l mismo en su lugar. No hay villanos absolutos ni h roes morales. Solo decisiones bien razonadas que empujan hacia un punto de no retorno.
Ambientada entre el mundo financiero, el tr fico de influencias y el comercio fraudulento de arte, la novela construye una tensi n psicol gica sostenida, apoyada en la ambig edad moral y en la certeza de que algunas elecciones, una vez tomadas, ya no pueden deshacerse.
No es una historia para tranquilizar conciencias.
Es una historia para ponerlas a prueba.