Cada viernes, como quien deposita una piedra pulida en la repisa, Juan Forn escribe para que no se pierda. Son fragmentos de una vida que ley el mundo con ojos atentos. C mo me hice viernes recoge esas piezas e incorpora otras, pero es mucho m s que una recopilaci n de columnas. Es un relato de formaci n, una autobiograf a intelectual y, por momentos, un altar ntimo a la literatura y a quienes la encarnaron. En estas p ginas conviven poetas rusos y escritores japoneses, escenas familiares y confesiones discretas, caminatas frente al mar y el arte de encontrar sentido en lo m nimo. Y, en el gesto de narrarlo, se despide sin retirarse. Este libro es la huella de ese gesto: una piedra recogida de la orilla.