Antes de que el mundo temiera el nombre de Cupido, hubo un ni o que solo quer a volver a casa. Antes de que Eufraia de glae se convirtiera en la sombra que caza entre la nieve, hubo una hermana mayor que solo quer a sostener a su familia unida.
El odio, cuando se fabrica con suficiente paciencia, no distingue entre v ctimas y verdugos: los va convirtiendo, uno por uno, en la misma cosa.
Eufraia creci en una casa que ol a a caf por las ma anas, con un padre de manos tranquilas y un secreto m s viejo que ella, una madre que confiaba en que el mundo era, sobre todo, un lugar seguro, y tres hermanos -Himeneo, Talia y ngela- a quienes protegi sin saber, todav a, de qu tendr a que protegerlos de verdad. Pero mientras los girasoles del campo vecino dejaban de mirar al sol, muy lejos de all un hombre marcado por el fuego y el abandono terminaba de reunir un ej rcito construido sobre una sola idea: que el amor es una debilidad, y que el poder es lo nico que queda cuando ya no hay nada m s que perder.
Cuando ese hombre -una m scara blanca de ngel al frente de una milicia- lleg finalmente a la puerta de los glae, no dej ruinas. Dej un regalo de Navidad que ning n ni o deber a tener que desenvolver jam s.
Un a o despu s, en las monta as heladas de una ciudad que el mapa apenas se digna a nombrar, alguien lo espera escondido bajo la nieve, dispuesto a pagar con su propio cuerpo el precio de una sola bala certera.
Cielo roto es la precuela de Furia entre girasoles y Cruel retrospectiva: la historia de c mo se fabrica un monstruo, y de c mo, sin quererlo, se fabrica tambi n a quien un d a tendr que enfrentarlo.