Una mirada fugaz a los recuerdos de una vida imperfecta.
A los 86 a os de edad, y tras un prolongado autoexilio de casi medio siglo, Cice regresa a Random, la ciudad en la que creci . A punto de completar su viaje y cumplir el prop sito que lo ha tra do de regreso, se detiene unos minutos y hace un repaso de pasajes de su vida en aquel lugar, donde am , pero tambi n se enred en amor os, y donde se afan por realizar grandes sue os, a veces empa ados por las distracciones de su naturaleza humana, pero tambi n por las extra as y en ocasiones absurdas formas del
ejercicio del poder p blico, donde el ego, la perversidad y algunos excesos, llegan a regir parte del actuar de quienes lo ostentan.
Las sorpresas que le dio la vida en lo laboral y en el amor, fueron unas veces por ingenuo, otras veces por desenfocado, y en ocasiones simplemente porque as es la vida, una vida llena de esfuerzos e imperfecciones, de sue os y de tropiezos, que en su amalgama forjaron su ruta nica e irrepetible.
Los rasgos y la esencia de Cice son tan comunes y terrenales, que pudieran ser de cualquier persona, de cualquier parte del planeta, incluyendo los habitantes de la Naci n de la Independencia, en donde Random es la capital de la Provincia de Los Fuertes.